Descubrí los mugcakes y otras porciones individuales



Ok, pinterest está lleno de resetas de mugcakes o mug treat o pastelitos en una taza. Resulta que no es tan complicado como uno esperaría, incluso una opción para alegrar al gordito que llevamos dentro.

Todo empezó el otro día, que se me antojaba un brownie, y pensé en comprarme una caja de harina de brownies y haría brownies, pero caí en cuenta que no sé prender el horno de dónde vivo, y sólo quería un brownie, no una charola. Ese es un grabe problema, las porciones de comida son grandes, ¿y si sólo quiero uno? un antojo de una tarde lluviosa. Entonces las imágenes de Pinterest vinieron a mi mente.


Intenté uno de banana que vi, decía literalmente que mezclaras un plátano molido con agua y harina y lo metieras al microondas un minuto. Seguí las instrucciones y no quedó tan mal. Ahora era momento de buscar la opción de brownie, según vi, era complicado, necesitas tener cocoa en casa, no tengo, no se me da eso de hacer o pasteles o chocolate caliente.
Aún así, pensé, ahora que vaya a ver a mis papás veré la manera de comprar brownies intantaneos. No conozco otros que los Betty Crocker y los Duncan Haines, seguro ella tendría.

Acompañé a mi mamá al super y resulta que esto de hacer porciones individuales, es más popular de lo que pensé, tanto que ya venden mezcla para pasteles instantáneos, una porción a la vez. Pensando en el individuo solitario, el que vive en una residencia universitaria, el que por falta de espacio no tiene horno, el que como yo no sabe prender el horno.

Un día pedí el super a domicilio, y mágicamente, me llegó una cortesía de chocolate abuelita, sobres de el equivalente a una taza, sólo para que le  echaras agua hirviendo . De esta manera, tienes una solitaria taza de chocolate caliente.

Supongo que con las familias volviendose más pequeñas y la baja taza de natalidad en algunos lugares del mundo, hay que pensar en las porciones pequeñas, porque esas son una constante. Me quedé pensando en como los creadores de productos tienen que buscar la manera de que sus productos se sigan consumiendo, en todo tipo de situaciones.

Recordé cuando recién llegué a la Ciudad de México, hace 11 años. Me mandaron con unas latas de sopa campbells y la hice pensando que literalmente me saldría un tazón de crema de elote, pero vaya sorpresa, salieron cuatro porciones más, y yo sin tupes dónde guardarla. Once años después, veo que eso está por cambiar, y me da gusto.


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