Una reflexión sobre “El buen fin”

Oficialmente concluye el Buen Fin 2015, ahora a esperar el Buen fin 2016, claro, si fuera como el Black Friday sería otra cosa.

Recuerdo, hace como cinco años salió el entonces presidente Felipe Calderón a dar el anuncio de la creación de un programa donde todo el fin de semana habría descuentos en diversas tiendas, se adelantarias mitades de aguinaldo y sería le versión mexicana del “Black Friday”.

Ese primer año las cosas salieron, mmm regulares, digo en Zara, Bershka y Pull and Bear era cambio de temporada, por lo que había ofertas, buen fin o no. Había tiendas que no entendían bien que estaba pasando y ofrecieron descuentos del 15% en cosas.

Este año, puedo decir que no estaba entusiasmada en absoluto, lo único que buscaba en oferta era un disco duro externo, nada más y lo precios no parecian varias en ninguna de las tiendas que consulté, entonces ya daba igual, lo compraría en linea. Casi me fui en blanco este buen fin, digo casi, porque en un restaurante nos regalaron el postre.

Este buen fin, creo que en general fue una decepción para la gente. Los medios de comunicación se dedicaron a difundir listas de precios, una comparativa de precios hace dos semanas y las del buen fin, donde al parecer Liverpool infló los precios hasta un 300%, dando un nuevo significado a la expresión “no le pierdes?”

Creo que con la subida del dólar, cada vez va ser más dificil encontrar cosas a buenos precios, porque termina costando igual. Entonces las ofertas… pues… serán más dificiles de conseguir.

Con la economía como se ha ido deteriorando en los últimos tiempos va ser complicado conseguir las ofertas estilo gringo por las cuales los estadounidenses se matan en CSI, aqui es más un festival de precios inflados y sexenios de meses sin intereses.

No puedo decir si es bueno o es malo el buen fin, depende de cada quien, lo que encuentre, en mi caso sólo buscaba un disco duro y no lo encontré en las tiendas convencionales. Supongo que por los meses sin intereses es buena oportunidad para conseguir un refrigerador, o una lavadora. Cada quien, según su resistencia a las filas y su economía.

 

jimena

 




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