Reflexiones después de san Valentin

Pasó el 14 de febrero, y yo vi gente jugar Gears of war. Me fue mejor el 13, digo es que no me gusta celebrar el mero día.

Mi san valentin consistió en espagueti y pizza, comprar golosinas en la Merced, e ir a ver Deadpool, cosa que me hizo feliz. De verdad no me puedo quejar; lo mejor de todo es que no fue el mero 14. No soy de esas que se la pasan diciendo que san valentin es pura mercadotecnia y consumismo, de verdad no, al contrario soy de esas personas que compran y compran y ni siquiera se arrepienten al ver el estado de cuenta, entonces ese no es como un argumento.

Creo que más bien detesto salir el 14 porque todo está lleno, hay más gente de la habitual en todos lados, hay que reservar casi casi hasta en un Vips, y yo así no puedo.

Antes solía pensar que en san Valentin tendría todos los dulces de hershey’s a mi disposición, alguien me los daría, pero neh, perdí el interés ahora que sé que puedo comprarlos si se me da la gana y tener el M&M cupido si quiero (de momento no tendría donde ponerlo).

Pienso que es tonto eso de quejarse que el consumismo que no sabemos la historia del santo, que es pura pose y todo eso, digo al final da igual. Habrá quien celebre contento, gaste una quincena en rosas, quien se atasque de chocolates, quien se vista de negro e intente hacer pasar un mal rato a todo mundo, quien se autoenvie regalos para darse importancia, quien acabe discutiendo afuera de un restaurante porque no hubo lugar, pero al final es solo un día y se acaba, vuelves a la realidad de que el peso está más devaluado, que ya no puedes comprar nada en internet y el que se arrepienta de su quincena gastada en rosas.

Mi pregunta es ¿porque existe ese afan de juzgar tanto ese día? Digo, navidad es más materialista y dura más.
Jimena




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