Recuerdos de un callejón sin salida

Pues, me conseguí otro libro de Banana Yoshimoto, ya sé que la última vez dije que era el último que reseñaría porque ya no me había topado más pero salió el libro de cuentos Recuerdos de Un callejón si salida. Tengo que decir que este a la fecha es el libro más triste que he leido en mi vida.

Banana Yoshimoto dice en el épilogo que este es el libro más triste que ha escrito, pero a la vez su favorito, porque escribirlo sirvió para limpiar su corazón antes del nacimiento de su hijo.  Si es deprimente, la tristeza los cinco cuentos te invade y generas empatía con todas las protagonistas.

El primer cuento, La casa de los fantamas es el menos deprimente, supongo que es un buen inicio, digo para que no te sientas tan triste y sigas leyendo.  Es la historia de dos jovenes universitarios que se reunian a cocinar en el viejo departamento que iban a demoler, donde además se aparecían los fantamas de los dueños anteriores. Llegó el momento de separarse y ambos se quedaron con un vacío.

El segundo cuento ¡Mamáaaa! (Asi se llama) inicia con un día normal en un editorial, la narradora cuenta que ordenó curry y arroz en la cafetería, pero no se imaginaba lo que iba a sucederle después. Ese incidente la llevó a sentirse diferente de como siempre fue.  La parte más emotiva es cuando tiene que reconciliarze con la madre que no conoció y seguir con la nueva vida y la oportunidad que se le dio tras el incidente de curry.

La luz que hay dentro de todas las personas, en este cuento pues… Me brinco la referencia Doaremon la narradora se acuerda de un amigo que tuvo en su infancia y como todo acabó y como no deseaban que fuera así, Cuando llegas a este cuento la tristeza que transmite la autora empieza a aumentar.

La felicidad de Tomo-chan este es el unico del libro que no está narrado en primera persona, nos cuenta la historia de Tomo-chan, una chica que está sola, no cree que las cosas vayan a mejorar para ella y está convencida de que Dios la  ve, y lo tiene más presente cuando le pasan cosas malas, tiene un final muy derrotista.

El último, y que le da el nombre al libro Recuerdos de un callejón sin salida, ¡es el colmo! A Mimi, su prometido la avandona, así literal el tipo se va a otra ciudad a trabajar en una filial de la empresa, y deja de tener noticias de él, va a buscarlo y ya tiene a otra mujer… Dejemoslo así.

Es un libro pequeño, compuesto de estos cinco cuentos, donde además de transmitirte tristeza, noté que la comida es el hilo conductor de todo, la comida los está acompañando en todo momento o es causa de lo que va suceder después, cada que pasaba las páginas no pude evitar pensar en la comida, incluso fui a comer curry esa semana.  Los protagonistas o son hijos de dueños de pastelerías o restaurantes o simplemente tienen una comida en mente.

Hay un punto que me llamó la atención desde que abrí el libro, traía una dedicatoria a Fujiko F. Fujio, el creador de Doraemon y los cuentos hacen referencia a esta caricatura; como si para los protagonistas la felicidad es una situación que pasa en todos los capítulos de Doraemon, sentarse a comer doracakes y estar en paz.  Esto me recuerda, tengo que hacer la reseña de desaburriciones de Doraemon.

Es un gran libro con buenas historias, la cosa es que te vuelven empático, entonces no creo que sea para todo el mundo, es curioso, pero a pesar de la tristeza, los finales ayudan mucho.

Jime



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *