Organización 101

Después de leer La Magia del Orden había que implementar el método konmarie, de preferencia ya, porque mmm no quepo en mi cuarto. No me sentí tan mal porque el libro describe casos más desastrosos que yo. Digo en mi caso que no quepa en mi cuarto es lo más normal del mundo mide 2×2.5 metros. el closet está puesto de manera que estorba y tiene una ventana que da al baño, cuando mi roomie mete gente ebria me entero de todo.

El método Konmarie, habla de descartar cosas, pero darles cierto tipo de cierre a la relación que tenías con las cosas.  La autora escribe que a veces cuando no te quieres relacionar con la gente que te rodea, las cosas te hacen feliz (si le creo) pero es mejor rodearse sólo de cosas que realmente necesitas y que te hacen feliz. Tener cosas que te hagan feliz solamente permite que tengas un ambiente limpio y en paz, porque al estar rodeado solo de cosas que valoras las quieres tener en buen estado y cuidarlas.

El método Konmarie para descartar y ordenar habla de que hay que deshacerse de las cosas por orden de importancia emocional. Dice que hay que empezar con la ropa, zapatos, bolsas, luego libros, al final fotografías y documentos. Esto va en orden de carga emotiva.

En mi caso, decidí antes de aventurarme al maratón de descartar ropa hacer un pequeño mataron (de tres horas) para vaciar cajones. Decidí que la mejor manera para empezar el camino del orden en mi vida era hacer espacio. Entonces armada con mi paquete de bolsas de basura grandes vacié todos los cajones que poseo en mi cama.

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Empecé a descartar y para mi  sorpresa estaba llena de basura, literalmente. Lo que más salieron eran medicinas caducas y envolturas de cosas, cupones vencidos y muestras gratis de productos de belleza. El libro dice que las muestras gratis están elaboradas para durar muy poco tiempo, es solo una puesta y ya, ni a los 6 meses de caducidad llegan. Básicamente dice que en cuanto te encuentres una hay que tirarlas.

Pues básicamente hice eso con todos los cajones e increíblemente una cajonera de plástico de tres cajones quedó completamente vacía. Supongo que ahí guardaré mi ropa que se salve a la mega limpieza que haré próximamente (tengo miedo de lo que pueda salir)

En mis cajones encontré pequeñas joyas como un furoshiski que compré el día que fui a Fushimi Inari y se me olvidó que lo tenía y ahora decidí usarlo de mascada porque es lindo. Estaba en la bolsita de la tienda con todo y las instrucciones de uso.

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Encontré tarjetas del metro que daba por perdidas, con algo de crédito, así que el asunto implicó un beneficio para mi economía. Monedas que fueron a dar a mi alcancía. Aunque el libro dice que está mal encontrar monedas y meterlas a la alcancía, se supone que si encuentras monedas las metas en tu cartera y las gastes, pero en el momento se me hizo más práctico hacerlo, además de que tengo la meta de que en fin de año abrirla para contar lo que ahorré todo el año (la compré en enero) y depositarlo en el banco.

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Hay como 3 temporadas distintas en tarjetas del sistema de transporte público de la ciudad.

Además salió una tarjeta Micro SD con su adaptador SD para celular en perfectas condiciones, que literalmente daba por perdida desde hace como dos años.  ¡todavía sirve! y ¡es de buena capacidad!

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Ya arreglados los cajones de mi cuarto sólo quedaron llenos de productos de belleza que no habían caducado y eso redujo drásticamente el espacio que se ocupaba. Por primera vez en años (años literalmente) mi buró se ve limpio sólo tiene la lampara y el reloj. La recomendación de Marie Kondo es ver que cajas sirven y usarlas como separadores de cosas, guardar objetos pequeños y evitar que se pierda.

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Cuando llegué a los cajones de mi escritorio, para mi sorpresa solamente tuve que descartar unos cuantos tickets y plumones secos y lo acomodé. Supongo que como mi escritorio es lo que más ocupo creo que eso explica porque había más orden ahí.

Al final saqué 2 bolsas grandes basura y una mediana, y pesaban. No sé, veo esas bolsas y si me pregunto como es que todo eso había en los cajones, y ¿como demonios cupo tanta mugre?

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Es que si es increíble, sigo impactada. Sólo metía las cosas y lo cerraba , fin de la historia y te olvidas de lo que tienes. Al final, por ejemplo el furoshiki fue una agradable sorpresa. Llevaré un recuento de cuantas bolsas salen cuando tenga que hacer el descarte de ropa. La verdad no sé si pueda hacerlo con libros.

jime



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