Mad Men

En esta ocasión no hablaré de mis caricaturas de costumbre, me pondré seria y será sobre lo que mi mamá llama “mi novela” Mad Men.


Mad Man literalmente empieza el primer episodio diciendo que los publicistas se decían a si mismo mad man por que sus oficinas estaban en madison avenue.
Mad man es una serie que consta de siete temporadas, de las cuales llevo dos y tres episodios de una tercera. Está ambientada en los 60s.

Es la historia de Don Drapper, un publicista de Nueva York que vive lo se ha idealizado como “El sueño” básicamente ser exitoso en Manhattan.

Drapper es la razón por la cual las empresas contratan Starlin Cooper. Improvisa formas de venderte, literalmente de la nada se saca una frase y queda.

Don tiene la familia del anuncio de cereal de Edward Bernaise, su esposa, Betty solía ser modelo, la casa en los suburbios, los dos hijos sanos y felices. No parece que haya un conflicto con esta descripción, pero la cosa se pone interesante cuando los secretos del pasado de Don empiezan a salir, quien es y de donde salió. Digo, el primer episodio da pistas cuando saca su corazón purpura de la guerra de Corea.

Aunque Don es el protagonista, los personajes de alrededor le dan vida a la serie. Joan, la jefa/coordinadora de secretarias de Starlin Cooper es la personificación de la chica que se va a Manhattan a probar suerte, se sabe bella y lo usa a su favor. Peter Campbell, hijo de una antigua y rica familia de Manhattan y eso le resuelve la vida, es frustrante para él.

Roger Starlin es un sugar daddy, ¿Qué más puedo decir? Bertram Coper, socio de la empresa, el wey traumado con Japón, de que casi casi quiere suelo de tatami en su oficina, el cuadro hentai con pulpos y tentáculos, biombos y papel de arroz.

Peggy Olsen, la chica de Brooklin con familia ultraconservadora que no tiene un rumbo en si, sólo se mimétiza con la circunstancia, creo que no sabe quien es y anda viendo que aplica.

La serie fue criticada por el exceso de consumo de alcohol y cigarros, pero no sé, creo que así era la época. Digo, los 70s fueron peores.

Si la quieren ver está en Netflix.

jimena

 

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