La última de navidad (este año)

Pues, estoy escribiendo este post ya que se acabó mi celebración navideña de este año, mi papá lee mi revista de historia en la sala,  mi mamá y mi hermana ven Game of Thrones, también en la sala. Mis vecinos tienen la gran fiesta y conociendolos, va acabar muy muy muy noche.

Como que este mes renegué mucho de las festividades decembrinas, y bueno, siempre lo hago, de alguna manera afectan mi paz y tranquilidad que tengo de enero a noviembre. Como sea, no soy Grinch, sólo me engento muy fácil. Pero la navidad, el mero 24 no me disgusta.

Este año, como todos, desde que tengo memoria, fuimos a visitar a mi abuela Delfina, porque es su cumpleaños. La tradición iba así, en la mañana,   hasta la tardecita ibamos con la abuela Delfina y en la tarde,  hasta la noche, con la Abuela Martha y el abuelo Chuy. Parecía el orden natural de las cosas. En la mañana comía bacalao y romeritos ; en la noche pavo… pasó el tiempo, y sólo permaneció la visita con la abuela Delfina y debe seguir así por los siglos de los siglos.

Llegaron mis papás y nos fuimos a casa de la abuela, la broma para este año era que el perro mordiera a mi papá otra vez, no lo hizo, al parecer el problema es que señale, si señalas el perro te ataca.

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No pasó mucho tiempo antes de que empezara la gran comilona y digo gran comilona porque en verdad había mucha comida y eso que no se contempló un pavo. Veamos ¿qué había?

  • Lasagna
  • bacalao
  • salmon
  • aceitunas
  • carne mechada
  • tarta de higo
  • tarta de datil

Mi papá comentó que nada más le faltó su platano capeado . No me hubiera cabido jaja.

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Al poco rato llegó mi tía Guille con su nieta, mi sobrina, una bebé de un año muy simpática, ósea había oido historias de que la niña era simpática, pero en verdad lo es, me trolleó con una paleta. Hacía como que me la daba y me la quitaba y se reía ¿qué clase de bebé hace eso? Además se ve que la abuela la adora. Ni siquiera hacía berrinches, me impresionó. Y el perro la mordió también a ella, ¡si está peligroso!

Algo qué noté este año, es que es importante convivir, no sé, ya que eres más grande como que le pones más atención a lo que dice la gente, como que ya no estás a la expectativa de ¿cual de todas las cajas bajo el árbol será para mí? Aprendí que a mi papá no lo dejaban gatear, y unas cuantas near to death experiencie de mi papá, la Ciudad de México al parecer era otra cosa cuando él estaba creciendo.

Al final brindamos con vino blanco que se pasó de tiempo en el congelador y salió frapé, se veía interesante en las copas, a mi papá de plano le tocó puro hielo.

A pesar de que reniego mucho, si me gustan las fiesta de navidad, hasta las de la oficina. Ahora, es tiempo de estrenarme la pijama que me regaló mi abuela y completarla con mis calcetines invernales.

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