Tengo que admitir que tenía mis dudas de leer este libro, básicamente porque vi primero la película y fue una cosa espantosa, realizada con el fomento al cine mexicano, simplemente horrible y una libre adaptación de no sé que. Gente del internet, háganse un favor y no pierdan hora y media de su vida con esas cocas, vean a Miyazaki, ok no, pero no vean esa cosa.

Rosario Castellanos hizo un gran trabajo en este texto.


Balún Canán es una postal del único momento en la historia de México en el que se buscó la igualdad de todos los mexicanos, el periodo cuando gobernó el General Lázaro Cárdenas, visto desde el lugar más desigual de México, Chiapas.

El hilo conductor de la historia es la familia Argüello, una familia acomodada, propietarios de una hacienda, propiedad de los Argüello por muchas generaciones. La vida cotidiana de la familia se ve afectada por la repartición de tierras promovida por el gobierno y los derechos a los trabajadores jornaleros. De repente, tener una hacienda ya no es un gran negocio. Lázaro Cárdenas al parecer el lo peor que le puso haber pasado a los Argüello.

La historia cuenta con dos narradores, La niña, que tiene cinco o seis años y cuenta lo ve y como lo entiende y una narrador en tercera persona que da una perspectiva más amplia, supongo que de cosas que la niña si no alcanzaría a entender a esa edad, pero que la autora, años después seguramente captó.

Los usos y costumbres se imponen ante la razón y el antiguo orden que va desapareciendo lucha inútilmente por permanecer ahí. La niña recuerda a su nana, pero la nana puede ser un concepto. Se ve el quiebre en la cultura casi esclavista del sureste del país y el progreso que se supone trajo la revolución.

Un libro recomendable, que destruye a la película. De verdad, ver esa película me hizo pensar que los realizadores pidieron un apyo cultural, lo usaron para drogas y alcohol y cuando llegó al fecha de entrega,  improvisaron ESO.

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