Convertirse en vampiro no es tan glamoroso como lo pintan




Mathias Malziehu, autor de La mecánica del corazón, estaba en un buen momento para su carrera artística; Preparaba un nuevo disco para su banda Dionysos y próximamente se estrenaría la película animada del libro. Hasta que la vida se atravesó…

Tras un chequeo médico, se le informó que padecía una rara enfermedad llamada aplasia medular. Su médula ósea ya no estaba produciendo sangre. De ahora en adelante debía recibir sangre externa para sobrevivir… se convirtió en un vampiro.

El libro Diario de un vampiro en pijama, nos cuenta en primera persona, a modo de diario como Malziehu detectó que algo no estaba bien con él, el diagnostico, el impacto que tuvo en su familia, sobretodo su hermana y padre. Como durante el otoño de 2013 inició su lucha contra la autodestrucción de su cuerpo.

Conocemos a un personaje que él llama La Dama Ocles, una mujer con pinta de Cruela Devil y una espada que fuma un cigarro frente él y le recuerda que sus horas están contadas, un día llegará a cortarle la cabeza.

El diario nos muestra la reacción inicial ante el diagnostico, como tuvo que renunciar a cosas tan simples como beber una coca cola que le resultaba imposible subirse a una patineta.

Personalmente lo más impactante para mí fue el sistema de salud francés. Cada que narraba que debía volver a su burbuja estéril yo pensaba “Esto me pasa en aquí y me muero” En ningún momento escribe que le preocupen las cuentas del doctor o el hospital, o que la medicina esté muy cara. En cuanto ingresó a cuidados médicos lo único de lo que se le fomentó fue el estar cómodo para sentirse mejor y recuperarse pronto.

Mathias Malziehu se alegró la vida en el aislamiento hospitalario observando las pequeñas cosas. Echaba a volar su imaginación con las situaciones que se le presentaba, rebautizó a sus enfermeras. Les encontró parecidos a sus compañeros de quimioterapia.

Creo que lo ayudó a mantenerse vivo fue el hecho de pensar en tener un plan a futuro cosas nuevas que producir, el apoyo de su familia, el no tener la presión de pagar deudas.

El libro es un texto fácil de leer, con términos médicos, pero el autor los explica, quizá de la misma manera que sus hematólogos se lo explicaron. Provoca sentimientos de empatía. No busca concientizar acerca de la prevención de enfermedades, pero sí que el lector valore lo que tiene estando sano, en mi caso, él hablaba de una burbuja aséptica de la cual no podía salir y yo lo leía en el sucio metro de la Ciudad de México, mientras una botella de yogurt rodaba por el suelo.

Es un libro recomendable si estás en busca de historias inspiradoras o si has llegado al punto donde te estás cuestionando si tienes sentimientos, no te hace llorar, pero si pensar y valorar. En mi caso buscar señales de alerta.

Si lo quieren leer, pues me dejan su comentario aquí debajo de que les pareció.

Por último, este libro este libro cayó en mis manos gracias al programa Edición anticipada de Pinguin Random House, cuanto me toque reseñar otro les contaré la historia completa de este tema.

Jime

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