Apuntes sobre el servicio postal mexicano

Con el riesgo de sonar como Jorge Ibargüengoitia, porque la queja es la misma que el publicó en el periódico Excelsior en 1970 ish, tengo que hablar del correo en México.

Me gusta comprar cosas por ebay, usualmente cosas chinas que no pasan de los tres dólares, y que incluyen el envió. El problema es la entrega. Es rara la ocasión en la que deciden dejarme el paquete con el portero, yo me pregunto ¿porque? digo no es algo valioso, si fuera algo importante créame lo mandarían por Fedex.

Es una estúpida toalla de microfibra, azul bebé de 40 pesos, estoy casi segura que el portero no se la va llevar, y si lo hace la va regresar.

Además de que tengo esperar mes y medio (en el mejor de los escenarios) para que lleguen las cosas, todavía arbitrariamente deciden que mi paquete no vale nada y solamente se puede quedar un día en la oficina. Ok, voy a la oficina, no tengo problema en ir, como casi no interfiere con mis horario laborales, es que ese el problema, mi horario laboral es el mismo que el del cartero es obvio que nunca nos vamos a encontrar, y aún así inste en que tengo que estar presente para recibirlo.

Cuando dejan las notificaciones  para el sábado voy muy temprano, porque demás al menos la sucursal cerca de mí casa, le da por cerrar temprano. Si está abito, me recibe una señora de malas,  que disfruta decir “Te tardaste mucho ya mandamos tu paquete de regreso”.  Entonces me toca pelearme con el vendedor por ebay.

He visto gente pelearse con la señora jetona, claro, nunca le vas a ganar y díganle lo que digan le va importar muy poco, salvo esta frase mágica: “que bueno que ya los van a privatizar” claro aunque lo vienen anunciando desde 1999.

Nadie manda cartas en México ¿para qué? va tardar mucho no sé en que las trasladen, ya no hay trenes, eso sí, los estados de cuenta son rápidos, pero por alguna extraña razón el banco te invita amigablemente a fuerzas a usar el servicio de mail.

Mi cartero me detesta, lo constaté por teléfono, no sé cómo pero llamó, me regañó y me dijo que dejaría mi paquete ahí. Esa es otra, te dejan las notificaciones de visita, pero no dicen nada, sólo la dirección, ni un teléfono para que le llames a la señora jetona y le digas, mire señora, entiendo que llegó mi paquete, no puedo ir ni mañana ni pasado, es martes, deme chance y paso el sábado, si me importa, es una pequeña compra que hice por ebay, una toalla azul marino que absorbe el agua y se seca en la mitad de tiempo que la toalla normal que tengo en casa.

jimena

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