Actualizando la ruta del vino y el queso




El año pasado fui a hacer el tour de la ruta del vino y el queso, en Queretaro. Para la gente que vive en el centro del país, y quiere salir un fin de semana, ir a hacer hacer turismo grastronómico es una buena alternativa, este año pues regresé por más queso.

El año pasado que fui a la ruta del queso y el vino pensé que a mi papá le agradaría mucho porque es entusiasta de tomar vino y comer queso, digo al menos no llega a un mostrador a preguntar por un vino dulce, sabe que pedir, si le supiera a su celular o a su tablet seguro estaría aficionado a la app que me pasó mi jefe de vinos y sus reseñas, quien sabe, igual hasta haría reseñas.

Pues nos fuimos a Tequisquiapan a desayunar y en la oficina de ayuda al turista preguntamos por lugares donde seguir la ruta de vino y el queso. Nos dijeron que fuéramos a la cava de quesos de Bocanegra entonces ahí bajas a la cava de quesos y a la salida te dan una cata de quesos con vino o cerveza. Optamos por el vino.

La cava de quesos no está tan profunda como la de Freinexet de 25 metros de profundidad, baje menos escalones. Dentro de la cava están los quesos, en espera de ser empacados al alto vacío. Nos explicaron el tratamiento que se le debe dar a un queso,  a un queso real y fresco. Resulta que si lo tienes a temperatura ambiente toma mejor sabor.

Los quesos son organismos vivos, y no es que se echen a perder, se van añejando y en teoría se hacen mejores, de sabor más fuerte. No sé si me encante el sabor fuerte.

A la salida del tour por la cava te dan una charola de quesos y frutitas y te explican que queso es cada uno, como pasara de cada sabor a otro. Lo salado aumenta el sabor mientras que lo dulce lo elimina.

Al final del día, después de hacer un nuevo recorrido por La rendonda, pero hoy no profundizaremos en ello, eso fue el año pasado, exceptuando la señora que se quiso agandallar la mesa, eso no pasó este año.

De ahí nos fuimos a Viñedos de Cote. Llegamos a este lugar también por la oficina de turismo de Tequisquiapan, nos recomendaron el pan.

No vi que hubiera recorridos al viñedo, creo que era más como un restaurante. Mi papá pidió pizza, mi mamá una ensalada y yo un panini de jamón serrano con aceite de trufa, muy bueno. Se supone que aqui lo que comes va con el vino, pero como papá debía manejar de regreso mamá no lo dejó pedir vino, tomo coca cola.

Noté que aquí vendían quesos Neóle de la cava de quesos a la que fuimos al inicio del día, y en la cava nos dieron vino De cote.

En conclusión, regresaría a comer a De cote, si supiera manejar. No sé si las enchiladas queretanas se vuelvan una tradición anual de navidad, ojalá y si, porque están buenas y a veces me acuerdo de ellas todo el año. Aún no aprendo a diferenciar los vinos, otro años o recorrido igual y aprendo… quien sabe.

 

 

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