Fushimi Inari

Cuando llegúe a Kyoto, tenía sueño, el jet lag empezaba a golpearme. Antes quedarme dormida a las cinco de la tarde, hora local, revisé el plan del día siguiente, el único que tendría en Kyoto. La opción turistica seleccionada, Fushimi Inari.

Fushimi Inari es un santuario sintoista dedicado a la deidad Inari,  especializada en la fertilidad, el arroz los zorros, la industria y el exíto.  El santuario está formado por más santuarios pequeños que están por toda la montaña.  El camino es una secuencia que parece interminable de toris rojos naranjosos. Cuenta la leyenda que cada tori fue donando por empresarios que tuvieron exito.

Llegar a Fushimi Inari es fácil. Desde Kyoto station se toma un tren, no hay que resérvalo ni nada, sólo caminas a la linea Nara, anden ocho, creo,  es como tomar el metro en la linea 2 de la ciudad de México,  dos estaciones después, unos cinco minutos , llegas a la estación Inari, que está justo enfrente del santuario.

Fushimi inari (3)

Algo que aprendí en Japón es que hay un montón de santuarios, la forma en la que uno sabe que ha llegado a uno es un gran arco en la entrada, todos tienen la misma forma, en este caso cambia de color, pero es igual.

Entrar es gratis, la gente va una pileta y se lava las manos y la boca, quizá como occidentales es simple tu rimo, pero para la gente local es un sitio de peregrinación, por lo que ellos si deben purificarse. Yo me limité a verlos y hacerme wey, porque no entendía que pasaba. Vi a unos españoles tomándose fotos mientras se purificaban.

Fushimi inari (2)

Sigues adelante y llegas a una construcción con una campana, está prohibido tomar fotografías por respeto, los creyentes tocan la campana, para informarle al dios correspondiente que estás ahi haciendo una petición.

Fushimi inari (4)

Después está el camino de los toris. Los toris cubren toda la montaña y hay diferentes construcciones con campanas y peticiones amarradas en los árboles.  En el camino te encuentras maquinas expendedoras y varios metros arriba un té verde helado se antoja mucho y la verdad es que sabe a gloria a media montaña. Hacía calor a pesar de la lluvia. También me topé un cementerio y minuaturas de toris.

Fushimi inari (5)

El mapa, en inglés y japones kanji, trae una ruta alterna que te deja por el pueblito, de la nada salí a unas callecitas angostas. Un señor me hizo señas e intentó decirme que iba bien. Llegué a la entrada principal y un mercadito de souvenirs. Para este punto el aguacero estaba en su punto más álgido y tuve que comprar un paraguas transparente de 300 ¥

fushimi inari de Jimena Aguilar Machado en 500px.com

 

Encontré una tienda de mascadas y furoshikis y me no pude evitar comprar un par.  Había restaurantes, pero con mis problemas de no darme a entender no me atreví a comer ahi, es que con eso de que no supe que pasaba la mitad del tiempo. El regreso a Kyoto fue más fácil, la estación inari tiene sólo dos andenes, uno de ida y uno de vuelta, el tren pasa cada 10 minutos y me tocó ver mujeres vestidas de yukata paseando en tren.

 

 

 

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